Las siete reglas del diseño web - Carátula

Las 7 reglas del diseño web

Una web es un ejercicio de diseño gráfico. Pero también es mucho más.

En efecto, el diseño de una web cuenta con todos los elementos que puedes encontrar en un poster, un anuncio en una marquesina, en una revista y también en un spot de televisión.

Pero lo que cambia es la técnica necesaria para construirla. Las webs se construyen con código. Los objetos pesan (en kilobytes) y cuanto más pesan más tardan en cargar y más fácil es que nadie los vea.

Para que el diseño de una web sea correcto, para que pueda describirse como la mejor web para tu negocio, debe contar con siete características fundamentales.

1.- Diseño efectivo

Un diseño efectivo tiene que cumplir con estos tres factores, no con cualquiera de ellos, sino con los tres:

Las 7 reglas del diseño web - Diseño

Objetivos de negocio

El diseño tiene que cumplir con los objetivos del negocio o la compañía propietaria de la web. Estos objetivos pueden ser variados y van desde la simple representación a nivel de imagen hasta una plataforma de venta directa.

Usabilidad

Tiene que ser fácil de usar por parte de los visitantes. Esto significa, por ejemplo, que los elementos interactivos, como botones o enlaces, tienen que estar bien visibles y tienen que ser fácilmente activables.

Estética

Cumpliendo con los dos elementos anteriores, la web tiene que ser agradable a la vista.

Estos tres factores no son los únicos para que una web sea efectiva, pero son fundamentales. Obviamente, si tu web no cumple con los objetivos de tu negocio, está mal hecha. Si los usuarios no encuentran fácilmente los elementos que quieres destacar, tampoco es correcta. Finalmente, Si no es estéticamente agradable, nadie permanecerá en ella el tiempo suficiente como para generar negocio.

Por tanto, la estética de la web es un gancho para que el visitante quiera interactuar con el contenido. Pero si el diseñador se centra únicamente en la estética y deja de lado los objetivos de la empresa y la usabilidad, lo que ha hecho ni es diseño ni es útil.

En diseño gráfico lo importante es el contenido.

2.- Diseño con sentido

La segunda de las reglas del diseño web exige que el diseño tenga sentido y no me refiero únicamente a “sentido de la estética”. Todos los elementos que integran el diseño tienen que tener un propósito, tienen que tener un “por qué”.

Esto implica que no podemos colocar elementos simplemente porque nos gustan o porque están de moda. Si no cumplen un propósito claro, no deben estar.

Recuerda que todo lo que coloques en la web es código y tiene peso. Créeme, quieres que tu web sea lo más ligera posible.

Por otro lado, en diseño hay una máxima que no hay que perder de vista jamás: menos es más. O, dicho de otra forma, cuanto “menos diseño” mejor.

3.- Diseño con intención

Para hacer una buena web, es necesario empezar con un folio en blanco. No valen las plantillas que usan los “diseñadores” de webs económicas. Nunca pierdas de vista que tu web será la ventana sobre la que asoma tu imagen de marca. Además, es un anuncio permanente de lo que sea que vendas.

Por tanto, no hay que comenzar el diseño con una imagen preestablecida. Basándonos en los tres puntos que hemos visto al principio, objetivos del cliente, usabilidad y estética, tendremos que decidir desde la gama de colores, a la tipografía, desde el tamaño de la web a su escalabilidad futura.

Y los contenidos.

Porque el diseño está al servicio del contenido y no al revés. Y porque el contenido es lo que va a hacer que la web tenga visitantes o no los tenga.

Las 7 reglas del diseño web - Diseño enfocado al contenido

El diseño está al servicio de los objetivos y de la usabilidad. Deja claras las jerarquías y el orden en el que tienen que aparecer los distintos elementos. No pongas un texto delante de un título, por ejemplo. Aunque esto parece muy obvio, comprueba qué pasa con tu diseño cuando lo ves a través de la pantalla de un dispositivo móvil. ¿Sigue todo en el orden correcto?

Hay una gran cantidad de webs con un exceso de todo. Exceso de colores, de imágenes, de efectos… Todo eso es la antítesis del diseño. Al contrario, intenta simplificarlo todo al máximo. Sobre todo, cuida la tipografía. Evita utilizar más de dos fuentes distintas y procura que, en cualquier caso, pertenezcan a la misma familia. En esta web, por ejemplo, utilizo una fuente de estilo grotesk, sans serif. Los títulos, el texto y también lo que puedes leer en las imágenes utilizan la misma fuente.

Recuerda, si ese elemento no cumple una misión necesaria, quítalo.

4.- Diseño sofisticado

El buen diseño es sofisticado. Sofisticado es algo que se comporta de forma distinguida y elegante. Se define como sofisticación el proceso por el que algo adquiere un refinamiento. Por tanto, el término sofisticado es lo contrario a lo vulgar. En diseño, lo sofisticado es simple.

En contraposición, una web mal diseñada está repleta de excesos. Excesos de imágenes, tipos de letras, tamaños, colores, técnicas de visualización, animaciones, imágenes tratadas, etc.

Esto no significa que no puedas jugar con tamaños, colores e imágenes. Pero siempre hay que hacerlo teniendo presente que cuanto más simple, mejor. El problema es el exceso.

El buen diseño es simple y huye del exceso. Se trata de utilizar los mínimos recursos posibles en aras a obtener el resultado deseado.

En realidad estoy hablando de lo contrario de “simplista”. Un diseño simplista está carente de elementos esenciales. La información que transmite es claramente insuficiente. Por el contrario, un diseño simple, presenta toda la información necesaria sin ningún elemento que esté de más.

5.- Diseño natural

La Naturaleza nos ofrece un montón de pistas e imágenes en las que se combinan formas y colores que nos parecen “naturales”. Y esto es obvio, porque la Naturaleza es lo que conforma nuestro entorno, incluso, en ambientes urbanos o muy manipulados por las manos humanas.

Las formas y los colores presentes en la Naturaleza han sido desde siempre una excelente fuente de inspiración.

Las 7 reglas del diseño web - Paleta de colores
De esta imagen de un bosque se han extraído los colores de la derecha. Puedes ver también su código hexadecimal.

Imagina un bosque poco después del amanecer, justo cuando el Sol acaba de aparecer por el horizonte. Verás colores cálidos, amarillos y naranjas cruzando por delante de verdes y ocres sobre sombras oscuras. En algún punto podrás ver incluso el azul del cielo. Esta imagen te ofrece una paleta de colores que, bien empleada, dará un resultado natural a la vista. Y lo mismo puedes hacer con una paleta de colores fríos obtenida en una imagen invernal.

Las figuras geométricas básicas están también presentes en la Naturaleza. Piensa en círculos, polígonos de distintos lados, trapecios, ovoides… Todos ellos son elementos que, utilizados con sentido y mesura, darán un aspecto natural a tu diseño.

Si para dar énfasis a algún elemento vas a incluir animaciones a tus diseños, procura que no sean estridentes y que se ajusten a movimientos naturales.

6.- Diseño memorable

Cuando alguien entra en tu web es muy probable que esté visitando también otras webs de tu competencia. El diseño de tu web no debe parecerse a los demás. Los visitantes tienen que notar que la tuya es distinta, que es otra cosa.

Desde la primera impresión, la que da un buen diseño gráfico, la persona que entra en tu web tiene que tener la sensación de que tu empresa es diferente.

Mira los valores que estamos destacando hasta ahora en el diseño: efectivo, con sentido, sofisticado, natural… Estos valores, que se desprenden del diseño de tu web, son los que el visitante percibe de tu negocio.

Si está bien diseñada, la persona que está navegando por webs del mismo sector que la tuya recordará a la tuya por encima de las demás, sólo por el diseño. Obviamente, para que todo sea efectivo, el contenido de tu web, lo que cuentas, también tiene que ser atractivo.

Si por el camino han aparecido webs sobrecargadas, con diseños estridentes, los visitantes también los recordarán, pero con una clara connotación negativa.

7.- Diseño duradero

Un buen diseño no pasa de moda. Es tan efectivo hoy, como lo será dentro de 20 años. Hay varias razones de peso para que esto sea así. En primer lugar, rediseñar una web es muy costoso, en tiempo, dinero y en los efectos negativos que puede producir en el SEO.

Evidentemente, con el paso del tiempo la web se tiene que actualizar. Pero, si se eligieron correctamente, los valores iniciales no cambiarán. Del mismo modo que los valores y objetivos del negocio variarán poco con el transcurso del tiempo, en la misma medida tiene que variar el diseño de la web.

Mientras tanto, seguro que te verás cautivado por nuevas y distintas tendencias de diseño. Romper un buen diseño web para migrar a una de esas tendencias es un error porque prácticamente todas ellas son efímeras.

Seguro que has visto titulares de este estilo: “Tendencias de diseño gráfico para 2024”. ¿Y qué pasó con las de 2023? ¿Ya no sirven? No, ya no.

Conclusión

Tu web tiene que ser única. Igual que lo es tu negocio. Aunque puedas pensar que hay muchos negocios parecidos, sólo uno de ellos es el tuyo y eso lo hace singular. Hazlo único a los ojos de todos tus posibles clientes.

El aparador universal de tu negocio es tu web. Evidentemente, dispones de más escaparates. Debes apoyarte en una fuerte presencia en redes sociales y publicidad en distintos medios. Sin embargo, durante las 24 horas del día y los siete días de la semana, quien quiera saber más a propósito de lo que ofreces, visitará tu web. No lo olvides, sólo tienes una oportunidad para causar una buena primera impresión.

Cuando ya estás seguro de que tu web sigue las siete reglas del diseño web, aún no has terminado. Ahora, el diseño de tu web tiene que cumplir también toda una serie de requisitos técnicos.

Si quieres que tu web tenga el mejor diseño, totalmente adaptado a la personalidad de tu negocio y distinto a todos los demás, ponte en contacto conmigo.